Odio los domingos. Los odiaba cuando era pequeña y los sigo odiando ahora. Son horribles, aburridos, inútiles. Para lo único que valen es para recuperarte si has salido el sábado, pero hoy no es el caso.
Debería dejar de pensar tantas tonterías y centrarme en cosas mas importantes.
Que ganas tengo de que que vuelva a la normalidad y de que acabe, a poder ser que acabe bien que se lo merece.
Puuf me aburro mucho, me encantaría escaparme unos días por ahí, donde fuera, no se, hacer algo distinto y diferente. Esta ciudad me consume. Pero ya es tarde, ya estoy envuelta en ocupaciones, y así seguiré hasta dentro de nueve meses mas o menos, dios que agobio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario