Han pasado cinco meses y medio desde que plasmé aquí mis pensamientos. ¿Han cambiado las cosas? Mucho. Una barbaridad. Me dejé llevar, no me aparté, arriesgué...y ha merecido la pena hasta la fecha. La cosa parece que va tomando un rumbo, aunque con una mente tan calculadora pero a la vez imprevisible, nunca se sabe. Aunque parece que sí, que la cosa va bien...no lo sé. Estoy contenta, me encuentro a gusto y tranquila, serena.
Ya se acercan de nuevo los exámenes, y con ello todo el estrés y los cambios de humor que suponen. A ver como termina la cosa, espero que bien.
Sea como sea, después viene mi fiesta favorita del año, y tengo que disfrutarla...